sábado, 29 de mayo de 2010

Conservar la calma en momentos difíciles se vuelve casi imposible. Asimilar la derrota contrasta con la manera que buscamos perseguir ese sueño que aun no hemos alcanzado. Caminar por el sendero que nos lleva a la incertidumbre, traspasar los muros que nos pone el destino y conseguir el objetivo se torna una idea absoluta de fervor momentáneo que carece de un fundamento básico, el porque de la cuestión. Cuando uno entiende que debe dejar de luchar por cosas que no vuelven más? Cuando uno comprende que el horizonte esta mucho más lejos de que uno puede imaginar? Cuando desaparecen esas dudas que nos llevan siempre al mismo lugar?
Persistir en la eternidad de un amor inconcebido parece una ilusión más que placentera, pero muy pocas veces podemos torcerle el brazo a ese factor llamado tiempo. Tarde o temprano, caemos lastimados. Tal vez no por un error propio sino por la simple razón de que nada que no tenga que ser, va a ser. Y aunque pongamos un límite a nuestra locura que nos hace pensar que podemos luchar contra la corriente, volvemos a caer en ese juego de penumbras y oscuridades, donde un segundo de felicidad puede ser el premio mayor que vayamos a sacar. Y difícilmente veamos que no es lógico lo que sufrimos para llegar a alcanzar lo que soñamos. Porque no es algo sencillo y fácil, porque lo difícil suele gustar más pero también suele costar más. Si lo tenes no lo queres, y cuando no lo tenes lo vez como algo idealizado, como la máxima meta de un corazón ilusionado. Pero en el fondo tu alma sabe que no es una solución factible, ni una respuesta simple. Las marcas del destino siempre juegan en contra nuestro y aunque a veces tengamos el viento a favor, no somos nosotros los que determinamos cual será el resultado de esa atracción. Apostar sin saber, perder por querer; son muchas cualidades que dificultan la tarea de nuestros sentimientos. Que se sienten cansados y hartos de no poder disfrutar los momentos. Pero cuando se nos dice que hay que parar? Cuando nos dejamos ayudar para poder salir de este pozo al que no le vemos un final ? Cuando podemos reír sin recordar?

Sin embargo acá estamos, sin saber porque llegamos a lo que llegamos. Sin aprender de los momentos pasados. Sin olvidar aquellos amores guardados. Sin borrar por completo nuestro pasado. Sin mirar hacia delante proyectando otros mundos, que no sean alejados de tu lado. Pero como olvidar algo que nuestra mente se rehúsa a borrar? Como convertir nuestras lagrimas en felicidad? Como decirle al corazón lo que tiene que lograr? Como pedirle que no te llame mas? como negarle esa sensación de recordar?.
Volver sobre los pasos dados no es lo mas recomendado y aunque sepamos como continuar, tropezamos con ese pasado que aun esta. No hay un presente por valorar si todavía no terminamos lo que quedo atrás. Sabemos lo posible y lo imposible, conocemos las causas y las consecuencias, escribimos la trama y el final, pactamos amor y lealtad, juramos realidad y eternidad; pero nos ahogamos en un mar de lamentos, un cruce de facturas y de cosas que aun hoy nos lastiman. Negamos y tapamos, intentamos y fracasamos, pero por que nuestra mente se empeña en ocultar las heridas que nos creamos al decirte que te extraño?. Así que, por qué disfrazamos a este amor de valiente, cuando ya mordimos el polvo y no nos levantamos nuevamente?. Por qué no le encuentro solución a este problema que tanto me golpea?. Tantas estaciones dejadas a un costado mirando tu retrato, tantos días pasados y muchos mas olvidados. Tantos amaneceres desperdiciados buscando tu sonrisa en la dulce brisa, y no entiendo que debo hacer para terminar de comprender. Si fallamos en el intento o morimos sin haberlo hecho. Si a nuestro amor le faltaban razones o tal vez no hallaba pasiones. Si nuestro fuego se extinguió por un viento incontrolable o fuimos nosotros que lo consumimos sin saberlo aprovechar.

Cuando hallaré la forma para no buscarte más? Cuando dejaré de creer que va a ser distinto lo que espero? Cuando aprenderé que el silencio no es ajeno y que mil voces inconcientes no callan sentimientos? Cuando terminaré de estar solo por las noches rezando por tu regreso? Cuando expulsaré mis sueños ilógicos en los cuales te pienso?
Cuando complete este circulo que me aleja y me acerca, que me tira y me sienta, que me provoca y me ahuyenta. Que me sacude y golpea, que me lastima y me ciega ahí recién podré deducir que ya no le pertenezco a tu sombra, que ya no hay ninguna sobra. Que los tiempos cambiaron, que no soy yo el que te ha fallado ni sos vos la que tanto había soñado.
Como, cuando y por qué, son preguntas del pasado que nos ayudan a dominar lo que el destino nos tiene preparado. Como, cuando y por que, son las razones de nuestros fallos. De este adiós disimulado, de este sueño derrumbado. De estas excusas ofrecidas, de esas mentiras divididas. De ese perdón aniquilado y de esas lagrimas lloradas en vano. De esas cosas vividas y de esos momentos que no llegaron. Del comienzo y del final, de una historia que no tenia lugar. Como, cuando y por qué son las preguntas para saber porque se nos fue. Como, cuando y por qué nos equivocamos en vez de disfrutarlo. Como, cuando y por qué esa historia ha terminado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario